Visita al hospital: orden del día
2021 Una situación. Una decisión, seguida de otras en cadena. Una abrumadora maraña de pensamientos surgiendo, rebotando, chocando entre sí a 88 millas por hora; pero sin viajar a través de la cuarta dimensión. Con la expectativa de estar en ninguna, quizás. Un dolor insoportable, de la mano de una lágrima traicionera, hace señales de S.O.S. Un testigo atento, con el estómago cargado de valor, arrebata el mazo y cambia el método de barajar. Una llamada. Un trayecto. Papeleo. Espera. Eterna e insufrible espera. ¿Me arrepiento? De haberlo hecho... ¿O de haber fallado? Decisiones, decisiones. Más espera. Pregunta de cartilla. Consejos de cajón. Nadie sabe de dolor hasta que lo sufre. Nadie sabe de enfermedad hasta que la padece. Alivio intravenoso. Mirada cargada con simpatía. Desorden. El desorden dispara mi desorden personal. Prisa, calor y más espera. Arrepentimiento, de lo que sea, pero no - quiero - estar - aquí. Favores bajo la manga. Una conversación desnuda a un tercio....