Día 5 de 8 [Serie Validación 2023]
Error 404.
O tal vez no.
Enero 19, 2023
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¿Qué hice hoy? Supuestamente este ejercicio de escribir a diario se trata de hablar sobre mi día, sin embargo, me la he pasado divagando en pensamientos y reflexiones que me surgen al momento de tocar el teclado. Así que hoy hablaré de mi jueves y quizá sea una redacción ligera y cercana. (edit: ¡y extensa!)
Me sirve, de hecho, recontar lo que hice hoy, para así ejercitar mi memoria. Últimamente esta deja mucho qué desear, pues apenas y recuerdo el día que es (¡tuve que ver el calendario para recordar que fue jueves!).
El otro día la doctora me hizo preguntas de mi infancia, de mi comportamiento en el colegio y demás, y no pude darle una respuesta concreta, pues es escaso lo que traigo al frente de mi mente de años pasados. Me causó gracia, porque me señaló que eso es un síntoma de depresión y, mirando en retrospectiva, estuve deprimida años. Jajaja. La verdad, me dio risa, pero pregúntenme de nuevo en 3 meses que ya haya terminado de procesar ese detalle con los pies mejor postrados en la tierra.
En ese orden de ideas, quizá tenga sentido que recientemente me esté fallando de nuevo la capacidad de recordar, ya que no he estado bien desde hace unos meses. En fin, volviendo al punto, ¿qué hice hoy?
Hoy hablé un montón con [redacted], ahora que lo analizo. Esa es una bendición, que si no me siento en este instante a traerla a mi memoria, no me doy cuenta del privilegio. ¡Si es que escribo esta entrada tan tarde porque nos quedamos otras horas después de la comida hablando en el comedor! [Redacted] es buena para hablar, no se le agotaba la cuerda y el tema. Lástima que mi memoria me falle, son tantas las cosas que me gustaría recordar de lo que me cuenta.
Ella ama las historias, oírlas y contarlas. Las que le han compartido a lo largo de su vida las recuerda con lujo de detalles: nombres, lugares, fechas. Es impresionante. Cuando tiene a bien pasármelas a mí, cual tradición oral, temo que se corte en mí esa bonita cualidad. Así que también por ello me sirve este ejercicio de hoy.
Durante la tarde seguimos hablando de los planes para Argentina, de la infinidad de cosas que tengo que hacer y liderar en el departamento, y ella -muy paciente y comprensiva- esperaba a que terminara de apuntar cada cosa en mi cuaderno, y seguíamos. Me dio consejos desde su experiencia, me escuchó mis anécdotas y me animó a visionar diferentes planes según la circunstancia. Sin saberlo, quizá, logró hablar conmigo en un idioma que me trajo paz y no angustia.
[redacted]
Admito, querido diario, que estoy evaluando la posibilidad de escribir una historia. Un libro, incluso me atrevería a soñar. Tengo miles y miles de esos acumulados en mi cabeza que, por cobardía, no me he dispuesto a pasar a papel, así que aquí va el primer intento. Es basado en uno de mis libros favoritos de Choices, como un side book, podríamos decirle. Unos le podrían llamar fanfic y, para ser honesta, eso me frenaba a la hora de entretener la posibilidad de darle vida; pero equis, la vida es una y, así quede solo para mis ojos, es un primer intento.
Cada vez que leo/juego un libro en esa aplicación, surgen nuevas historias en mi cabeza. Nuevos personajes, nuevas aventuras, en ese mismo universo literario de la serie que sea que esté leyendo en el momento, pero siempre se quedan allí, en mi cabeza. Allí las nutro, las construyo, las hago propias, pero en tinta invisible y con mi memoria como guardiana que, como ya he establecido en la entrada de hoy, no es de fiar.
Así que sí, ahí va el primer paso. A mi ritmo, sin presiones. La última vez que “escribí un libro” estaba en séptimo u octavo grado, me acaba de llegar el recuerdo. Recuerdo, también, terminarlo y enviárselo a una amiga por correo electrónico. Afortunadamente ese documento desapareció, pero por mucha vergüenza (o cringe, como dirían los jóvenes) que me dé ese manuscrito y su contenido, al menos esa Maja de 12 años tuvo el valor de escribirlo, algo que me costó otros 12 siquiera considerar hacer de nuevo.
Me abrazo.
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La serie «Validación» está compuesta por un cúmulo de extractos de entradas de un diario que algún día empecé. El título lo explica todo, pero no sobra reafirmar el objetivo de la serie: validar las emociones y los sentimientos que transité, las etapas del proceso en curso [así, en ocasiones, este vaya en retroceso], los objetivos cumplidos y los que están por revisitar. Amar y respetar mi humanidad, con su imperfección natural [y química] en todo su esplendor.
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